Humedales del Mundo: De viaje, por España.

La España Lacustre, diez lagos imprescindibles para conocer.

(Nota del diario El País y Lonely Planet (España) https://elviajero.elpais.com/elviajero/2022/04/12/actualidad/1649761281_868059.html)

De Asturias a Málaga, de los Pirineos a las llanuras castellanas, estas son algunas de las más sobresalientes lagunas de España, convertidas en destinos por sí mismas

Enol, uno de los lagos glaciares de Covadonga (Asturias), Humedales del Mundo
Enol, uno de los lagos glaciares de Covadonga (Asturias)

Lagos, lagunas, ibones, embalses, zonas lacustres que asoman estacionalmente… Láminas de agua que refrescan el paisaje y nos dejan unas preciosas imágenes. En España los hay de origen glaciar, volcánicos, con cascadas, de color rosa, negro o turquesa… Y todos están rodeados por una naturaleza impresionante.

Lagos de Covadonga (Asturias)

Lagos de Covadonga (Asturias), Humedales del Mundo

Los lagos de Covadonga

Los lagos glaciares de Enol y Ercina, más conocidos como los lagos de Covadonga, son visitados cada año por miles de turistas, aunque también es posible encontrar épocas tranquilas en las que se puede disfrutar mucho mejor de un escenario genial a más de mil metros de altura en el macizo occidental de los Picos de Europa. A los dos lagos principales, situados entre 1.000 y 1.100 metros de altitud, hay que sumar el Bricial, visible solo en primavera gracias a las aguas del deshielo.

La manera más fácil de conocer estos lagos es siguiendo el recorrido circular de tres kilómetros, apto también para familias, que pasa por los lugares imprescindibles de la zona.
La primera parada, indicada para hacerse una idea sobre la flora y la fauna locales, debería ser el centro de visitantes Pedro Pidal, con recreaciones de los diferentes ecosistemas de los Picos de Europa, desde las cuevas hasta los bosques de hayas y robles.

Una alternativa más exigente es la ruta de 22 kilómetros (ida y vuelta; unas siete horas) que, desde la vega del Enol sube al mirador de Ordiales, una terraza natural colgada en el vacío a 1.750 metros de altitud. Desde ella, la vista alcanza los valles de Angón, Amieva y Ponga. Los que sufran vértigo pueden esperar en el refugio de Vegarredonda, unos tres kilómetros más abajo.

Laguna de Gallocanta, Zaragoza (Aragón)

Grullas en la laguna de Gallocanta, en la provincia de Zaragoza.

En la península Ibérica hay lagos y lagunas importantísimas que pasan desapercibidos. Están en lugares poco turísticos o al margen de las carreteras más importantes. Es el caso de la laguna de Gallocanta, considerada con sus 15 kilómetros cuadrados la laguna salobre más extensa de España. Está a unos 20 kilómetros al sur de Daroca, en la provincia de Zaragoza, rodeada por un círculo de suaves colinas que forman una colosal cuenca cerrada a mil metros de altitud.

Los ibones de Anayet, Huesca (Aragón)

Los ibones de Anayet, Huesca (Aragón)

Estos ibones son un conjunto de joyas lacustres formadas por el deshielo de la nieve y situadas a los pies del espléndido pico Anayet (2.545 metros), un antiguo volcán. Se trata de una delicia natural encajonada entre gigantes pirenaicos, cuyo acceso requiere de una buena caminata, por lo que este recóndito lugar del valle del Tena no suele estar masificado y permiten imbuirse del espíritu de la montaña entre vistas impresionantes. Su nombre, Anayet, procede de la palabra aragonesa anayón, que significa arándano, un arbusto que abunda en las laderas cercanas. La ruta más sencilla parte de la estación de Formigal, y requiere unas dos horas y media entre la ida y la vuelta. Si se quiere continuar la aventura culminando el vértice del Anayet, la cosa deja de ser una “excursión con niños”, pero con un poco de experiencia se puede hacer sin problemas.

Laguna Grande de Gredos, Ávila (Castilla y León)

A casi 2.000 metros de altitud, y a los pies de titanes como el pico Almanzor, pernoctar aquí es todo un rito.

Hasta aquí han peregrinado todos los montañeros de la zona centro del país, pues el circo de Gredos luce en su Laguna Grande una belleza sosegada, inspiradora de grandes relatos alpinos.
La Laguna Grande es el corazón de Gredos, que se alza como una sierra luminosa de oeste a este en el centro de la Península, con más de 70 kilómetros en forma de mirador privilegiado sobre la fosa del Tajo y los páramos de la provincia de Ávila. La montaña y el parque que la protege poseen dos caras: un sur abrupto, boscoso y casi tropical, frente a un norte de altiplanos, adusto y frío; dos mundos complementarios con naturaleza y paisajes fabulosos.

Lago de Sanabria, Zamora (Castilla y León)

El lago Sanabria, que alimenta el río Tera, es un gran balneario en verano y sus aguas, que hace 100.000 años eran un enorme glaciar, acogen ahora miles de visitantes.

El mayor lago de origen glaciar en España, cuya transparencia inspiró a Miguel de Unamuno su San Manuel Bueno, mártir, está situado en unas agradecidas estribaciones montañosas de Zamora. En este lugar la arena y la piedra se mezclan con el bosque y se permiten tanto el baño como la pesca, lo que lo convierte en un destino turístico familiar en pleno territorio del lobo ibérico.

La Laguna Negra, Soria (Castilla y León)

La Laguna Negra de Urbión, o simplemente la Laguna Negra, es una laguna de origen glacial situada en la sierra de los Picos de Urbión en Castilla y León, España.


Este es un enigmático lago glaciar, encajonado entre las abruptas moles de los picos de Urbión, cuyas paredes oscuras se replican sobre este espejo natural ofreciendo un reflejo estremecedor. La Laguna Negra es una herencia de olvidados periodos glaciares, en un terreno de alta montaña que no rinde fácilmente sus secretos.
Se encuentra a menos de 50 kilómetros de la capital soriana, al norte de la provincia, rodeada de pareces graníticas e inmensos pinares cuyo reflejo le dan ese oscuro color. Era fácil que en torno a ella surgieran leyendas de monstruos que viven en sus profundidades.

Laguna de Fuente de Piedra, Málaga (Andalucía)

La Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra, la más extensa de Andalucía con sus 1.400 hectáreas, constituye un enclave único dentro de los humedales del Mediterráneo Occidental.

Precisamente porque está en la provincia de Málaga, compitiendo con magníficas playas, la reserva natural Laguna de Fuente de Piedra permanece poco visitada, salvaje y muy bien conservada, y acoge una de las colonias de flamencos más grandes de la Península. Suaves relieves donde brotan olivos y cereales rodean este bucólico humedal salino de la comarca de Antequera, a unos 25 kilómetros de la ciudad andaluza. Cuando no está seca, es el mayor lago natural de Andalucía y una de las dos principales áreas de reproducción del flamenco común en Europa (la otra son los humedales de La Camarga, en el sureste de Francia). Tras un invierno lluvioso anidan en el lago hasta 20.000 parejas de flamencos.

Lagunas de Ruidera, Albacete y Ciudad Real (Castilla-La Mancha)

El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera constituye el más excepcional humedal de Castilla-La Mancha, considerado uno de los espacios naturales húmedos más interesantes y bellos de la Península Ibérica.

Uno de los humedales más valiosos de Castilla-La Mancha es el parque natural Lagunas de Ruidera, que se extiende entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, compuesto por un mosaico heterogéneo de lagunas, conectadas entre sí por cascadas y canales subterráneos. El lugar, todo un paraíso de color y quietud, es perfecto para organizar unas jornadas multiaventura: un puñado de rutas recorren este humedal donde también se practican actividades como el kayak, la pesca e incluso el buceo.
Las lagunas de Ruidera son en realidad 15 lagunas extendidas a lo largo de 30 kilómetros formando el valle del Alto Guadiana. En su parte más alta encontramos el espectacular parque natural de las Lagunas de Ruidera. Es en medio de esta singular meseta del Campo de Montiel donde nace el río Guadiana. Allí, aguas de color turquesa, cascadas y saltos integran un escenario espectacular que ofrece muchas opciones, por ejemplo, disfrutar de la riqueza biológica del parque, con gran diversidad de especies animales y plantas, además de montes de encinares y sabinares, alamedas y otros tipos de vegetación. Se trata de un auténtico paraíso que tiene en el agua su principal protagonista. Tal es el hechizo que causan en quienes las visitan que incluso Miguel de Cervantes situó varios pasajes del Quijote este lugar.

Gorg Blau, Mallorca (Baleares)

El Gorg Blau es un embalse artificial de agua que se encuentra entre las faldas del Puig Major y del Puig de Masanella.

Gorg Blau significa “poza azul”, y es una buena descripción para esta masa de agua mallorquina. En realidad, este no es propiamente un lago, sino un embalse artificial custodiado por los picos del Puig Major y el Puig Massanella, hundido en un valle majestuoso de la sierra de Tramuntana. Junto con el embalse de Cúber, desde 1971 abastece de agua a la zona de Palma. Además, el torrente que parte del embalse (torrente del Gorg Blau o Sa Fosca), fue declarado monumento natural en 2003.

Lac de Mar, Lleida (Cataluña)

El Lac de Mar, situado en el Valle de Arán (Lleida) a 2.264 metros de altitud.

El Lac de Mar, situado en el Valle de Arán (Lleida) a 2.264 metros de altitud, es un lago espectacular que no podemos dejar de visitar en nuestro viaje a esta zona de los Pirineos.
Pasando por el Estany y el Refugio de la Restanca, es una corta subida en distancia, pero dura en desnivel. Sus paisajes son impresionantes. Uno de los senderos más bonitos del Pirineo catalán es el que conduce hasta el Lac de Mar, un lago de origen glaciar situado a 2.240 metros, en el leridano valle de Arán.

El Lac de Mar tiene una profundidad de 83 metros y su característica más notable es que acoge una pequeña isla llamada Unhòla en el centro mismo del lago. La ruta parte de Artiés, uno de los pueblos más encantadores de los Pirineos, con un importante legado románico y las típicas casitas de piedra con tejados puntiagudos y calles empedradas junto al río Garona. Está a solo siete kilómetros de la estación de Baqueira y a otros siete de Viella.